Pão-por-Deus
La mañana de Todos los Santos, los niños portugueses van de puerta en puerta pidiendo «pan por Dios». La costumbre se asocia a la hambruna que siguió al terremoto de Lisboa de 1755.
- Los niños recogen pan, fruta, frutos secos y caramelos en bolsitas de tela
- De puerta en puerta se cantan o recitan versos
- Las comunidades reparten pan entre los pobres
En la mesa: bolos dos santos (pasteles de los santos), granadas, castañas